Eric Legras … THEDOCTORFACTORY … Health & Wellness Strategic Marketing


Sol, Playa y Quirófano by Aléxia Herms

Medical Economics

cirurgía estética

 La crisis internacional fustiga, con mayor o menor ahínco, a todos los sectores económicos y productivos de este país. Y uno de los que más la padecen es el de las clínicas privadas y, claro, los profesionales que trabajan en ellas.

Por un lado, los españoles reducen gastos en los cuidados de su salud y, por otro, desciende el número de turistas que vienen en busca, no sólo de sol, playa, golf, gastronomía y otros atractivos, sino también de un quirófano para someterse a una operación quirúrgica a un coste inferior al de su país de origen y con una alta calidad médico asistencial. Es el llamado turismo sanitario, un negocio emergente que “puede aportar grandes beneficios a los que apuesten por él”, en palabras de Juan Arias, director del Área Internacional y Nuevos Proyectos de USP Hospitales. Un negocio que en el mundo movió más de 42.000 millones de euros en 2008, con un incremento previsto del 66 por ciento para 2010, y en clara tendencia a crecer (datos tomados de http://surgeryandholidays.com).

 La situación de crisis que envuelve al sector sanitario privado la conoce muy bien María Dolores Lafuente, vicepresidenta de la Unión Murciana de Hospitales: “La crisis nos afecta ralentizando nuestro crecimiento, que hasta ahora es sostenido y estable, teniendo en cuenta que, a pesar de la misma, no podemos bajar nuestra calidad asistencial”. Para que ese crecimiento no se ralentice demasiado, mejor dicho, para impulsarlo, prosperan en nuestro país, con la participación decidida de los profesionales sanitarios y de algún que otro gobierno autonómico, iniciativas tendentes a que las clínicas privadas ensanchen sus mercados y disputen a otros países, principalmente asiáticos, una clientela adinerada, sea ésta jubilada o no.

Es el caso de la red Barcelona Centro Médico (BCM), una asociación de 24 clínicas y centros privados de Barcelona (entre las que figuran Teknon, Quirón, Planas y Barraquer), que cuentan con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Barcelona, Turismo de Cataluña,La Cámara de Comercio y La Caixa. BCM se encarga de todo, desde la preparación completa del viaje, hasta la práctica del turismo en la ciudad, pasando, naturalmente, por los servicios propiamente médicos. De esta forma, a BCM, que se configura como un destino médico de referencia internacional, llegan anualmente unos 3.000 pacientes extranjeros, además de los que contactan directamente con alguna de sus clínicas asociadas, lo que supone un 3 por ciento de este tipo de demanda. Vienen, fundamentalmente a ser tratados o intervenidos quirúrgicamente en especialidades como oftalmología, oncología, urología, pediatría y reproducción asistida.

 Entre los objetivos de BCM está el quitarle a las clínicas alemanas una parte de los casi 70.000 rusos que en 2008 viajaron a Alemania en busca de una asistencia médica de excelencia. “Somos igual de buenos que ellos y más económicos. Posiblemente, hasta un 30 por ciento más baratos”, aseguraba Jaume Tort, director de BCM.

Al igual que sucede en esta red de clínicas barcelonesas, Madrid también pretende posicionarse como destino médico de referencia internacional. La cantidad y calidad de los centros de especialización de que dispone en un mismo entorno convierten a la capital de España en una indudable elección para el turismo sanitario, modelo de importante alcance y desarrollo económico. Combinar asistencia médica de muy alta calidad y a precios muy competitivos con los recursos turísticos de la zona es también práctica común en otras ciudades y comunidades autónomas, como Baleares, Comunidad Valenciana y Costa del Sol.

 En Baleares, por ejemplo, la Fundación IBIT, organismo dependiente de la Consejería de Economía, puso en marcha hace unos meses el proyecto Health Destination, destinado a promocionar el negocio emergente del turismo sanitario, especialmente en épocas no veraniegas. En la aplicación de este proyecto se halla involucrada la Unión Balear de Entidades Sanitarias (UBES), que preside Carmen Planas Palou. El gerente de UBES, Antoni Miquel Fuster Miró, considera el proyecto “una buena herramienta para promocionar y fomentar el turismo sanitario en tiempos de crisis”.

La caza de pacientes extranjeros es una necesidad que se impone en el sector sanitario privado español. El país que mayor potencial ofrece, y al que ha echado el ojo BCM y otras clínicas, es Estados Unidos. Según un informe de la consultora Deloitte, se espera que en 2010 cerca de seis millones de estadounidenses (cifra que habría que corregir a la baja por los efectos de la crisis internacional) busquen atención médica fuera de su país, siete veces más que hace tres años.

 Algunos cientos de norteamericanos aceptarán las ofertas que les ofrecen otras clínicas españolas muy activas en la captación de clientela extranjera, además de las ya mencionadas, que prefieren actuar por libre. Es el caso de la Clínica Universitaria de Navarra, competencia directa de la red BCM; o el de Xanit Hospital Internacional, en Marbella, que cuenta con un 25 por ciento de clientela extranjera: jubilados del norte de Europa y turistas veraniegos. Para estos últimos el hospital ha desarrollado una ruta de atención domiciliaria por los hoteles de la zona. Juan Bosco Rodríguez-Hurtado, director gerente del centro, señala que una de sus ofertas estrella son los chequeos médicos, a los que se someten turistas, fundamentalmente británicos y escandinavos, que llegan a Marbella el viernes y, tras la revisión, se quedan el fin de semana.

Para los clientes extranjeros, especialmente los escandinavos, Xanit cuenta con otro aliciente: entre su personal médico hay dos finlandeses, lo que constituye “un reclamo”, en palabras de Bosco, en un municipio donde habita una colonia de 30.000 finlandeses. Pero es en la costa levantina donde se concentra una gran parte de la población foránea que visita (o habita) nuestro país. Y en Torrevieja (Alicante) se encuentra USP Hospital. Junto con los chequeos médicos, la cirugía estética y otras especialidades quirúrgicas, el turismo sanitario demanda también en España clínicas de reproducción asistida.

En este caso, los pacientes proceden, mayoritariamente, de Italia y Alemania, y en menor medida de Portugal, Reino Unido y Suecia. Según los expertos, esta demanda crece debido a la legislación española en esa materia, que permite tratamientos no disponibles en otros países a unos precios más baratos que en Estados Unidos y en Europa, y a que aquí se consigue una de las tasas de embarazo más altas del mundo: del 50 al 70 por ciento. El turismo sanitario en España recluta anualmente a unos diez millones de jubila-dos europeos, de un total de cerca de 40 millones de turistas extranjeros. La inmensa mayoría de ellos son atendidos en hospitales de la red pública, gracias a los convenios bilaterales y la normativa europea. Su estancia en España oscila entre los 15 días y los seis meses, dependiendo de si tienen casa en la costa o no, según datos de un reciente informe elaborado por el Gabinete de Estudios del Consejo General de Enfermería. Estos turistas sanitarios vienen de todas las latitudes, principalmente de Reino Unido, Alemania y Bélgica. Unos se operan aquí y otros, una vez solicitada y obtenida la residencia en España, viajan a su país de origen para someterse a la intervención quirúrgica que precisan.

En zonas como la Costa del Sol, los hospitales públicos registran un número inusual de implantes de cadera y marcapasos a turistas alemanes y holandeses. Su sanidad no cubre estas intervenciones. Aquí salen gratis. Y las playas de Castellón son promocionadas en Reino Unido como “el mejor espacio para recuperarse tras una intervención quirúrgica”. Esos diez millones de turistas jubilados originan un considerable gasto a la sanidad pública de este país. Parte de ese gasto se recupera y otra parte no. Los organismos públicos reconocen la carga que para la sanidad pública origina la asistencia a los extranjeros; no obstante, oficialmente niegan o soslayan la existencia de este turismo sanitario. “Los turistas no pueden venir a operarse, eso es una barbaridad. Sólo son atendidos en urgencias y de patologías urgentes”, asevera Andrés Carrillo, director de Régimen Económico del Sistema Murciano de Salud (SMS). Y ofrece datos: “De los 17.008 visitantes extranjeros atendidos durante 2008 por el SMS, todos en urgencias, sólo 447 necesitaron ingreso hospitalario, y en todos los casos se trató de infartos, derrames u otros problemas producidos durante las vacaciones”. La Unión Europea permite a sus ciudadanos recibir tratamiento médico en cualquiera de sus países miembros, pero supedita los tratamientos o intervenciones quirúrgicas en el extranjero a dos condiciones: que respondan a una patología diagnosticada previamente y cuenten con una autorización de las autoridades sanitarias del país de origen. La forma de eludir esas exigencias es entrar en el hospital por la puerta de urgencias.

Para evitar abusos, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas trabajan conjuntamente en el desarrollo de una normativa al respecto. La Comunidad Valenciana se ha adelantado. En mayo de 2008, las Cortes Valencianas aprobaron la Ley de Aseguramiento del Sistema Sanitario Público, que pretende, entre otros objetivos, poder cobrar a terceros países el coste sanitario generado por los turistas que visitan esa comunidad autónoma, coste que en 2008 supuso unos 210 millones de euros, de los que más del 20 por ciento fueron a fondo perdido.


Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: