Eric Legras … THEDOCTORFACTORY … Health & Wellness Strategic Marketing


Simuladores para formar doctores by The Doctor Factory

El Mundo – Patxi ArosteguiLa

La UPV cuenta desde hace meses con un hospital virtual, haz click aquí para ver el vídeo: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/14/paisvasco/1276501953.html

Emitir un diagnóstico preciso se erige en una herramienta vital para que los futuros doctores puedan ganarse la confianza de sus pacientes. La falta de práctica puede lastrar las habilidades de los alumnos de Medicina, que ven cómo buena parte de su licenciatura la pasan sumidos entre libros y conceptos teóricos. Pero, ¿cómo pueden llevar a la práctica sus extensos conocimentos, si no disponen de herramientas para su entrenamiento? La UPV-EHU cuenta desde hace unos meses con un hospital virtual que reproduce, a través de simuladores, las situaciones reales a las que se puede enfrentar el alumno en su futura labor.

La idea de los responsables del centro es poder “adiestrar y entrenar” a sus alumnos con habilidades díficiles de adquirir con un paciente de una manera convencional. Para ello, han implantado en el hospital virtual, ubicado en Basurto, diez áreas con especialidades diversas de urología, radiología, cirugía básica u otorrinolaringología. Allí, los alumnos pueden practicar con varios simuladores y maniquíes robotizados, que sirven para que los futuros doctores puedan enfrentarse futuras situaciones de su labor profesional.

El proyecto germinó hace un año cuando el decano de la Facultad de Medicina, Agustin Martínez Ibarguen, y especialistas de diversas áreas médicas, decidieron “cocinar” un centro que ofreciera a los alumnos de su centro un lugar donde poder “entrenarse” con una docencia práctica antes de finalizar sus titulaciones. “El avance de las tecnologías durante los últimos años nos ha permitido crear ambientes visuales y maniquíes robotizados que facilitan la posibilidad de crear casos virtuales y repetirlos las veces que necesite el alumno y el profesor”, explica el responsable del centro docente.

El pasado mes de noviembre abrió las puertas este innovador hospital virtual, que durante sus seis meses de vida ha visto desfilar estudiantes de último curso, aspirantes a médicos residentes o profesionales que desean “perfeccionar” sus técnicas de diagnóstico en sus consultas.

“La filosofia del centro es de servir de banco de pruebas para todos, estudiantes o profesionales que quieran reciclar sus conocimentos en la práctica”, subraya Martínez.

Para este fin, el pabellon dispone de dos plantas que se distribuyen en diez áreas entre las que se encuentran, en el primer piso, las de reanimación cardiopulmonar, radiología, soporte vital avanzado para adultos, laparoscopia virtual o ecografía básica.

La planta superior, por su parte, cuenta con equipos informáticos preparados con softwares avanzados que simulan diferentes patologías y cuya misión es la de “probar” al alumno ante reacciones de pacientes virtuales. “Se trata de casos prácticos que deben resolver los estudiantes con un programa que está concebido como un juego”, describe.

En la práctica, cada alumno recibe las lecciones prácticas en función de su nivel de preparación teórica y de las habilidades demostradas durante sus años de licenciatura. Seguidamente, los profesores responsables del centro distribuyen la carga lectiva a cada estudiante, asignándole las salas en las que debe efectuar sus ejercicios.

En el área de reanimación cardiopulmonar, por ejemplo, los alumnos aprenden a utilizar los electrocardiogamas con maniquíes robotizados programados para tal efecto. Una vez concluyen en esta sala, pueden descubrir la interpretación de los rayos X en el área de radiología.

Otra de las secciones que despierta la curiosidad del visitante es la especialidad dedicada al soporte vital avanzado para adultos. En esta sala los alumnos desarrollan la técnicas precisas para lograr la estabilización respiratoria del paciente virtual.

Junto con estos equipamientos, el pabellón ofrece una pequeña aula de aprendizaje donde pueden observar en una pantalla gigante las evoluciones de sus compañeros in situ. “Pueden ver cómo lo hacen sus colegas y si se han equivocado o acertado en su intervención”, detallan los responsables del hospital virtual.

El equipamiento del Adolfo Varona se completa con una sala de otorrinolaringología, una estancia que cuenta con unos aparatos avanzados de audiometría simulada que dispone de un ordenador incorporado. A este pionera tecnología suma un novedoso centro de parto simulado y otra dependencia orientada a facilitar exploraciones mamarias con el objetivo de poder “distinguir” estas intervenciones de las exploraciones patológicas.

Entre las principales innovaciones aportadas por este centro docente recién nacido se encuentra una amplia gama de simuladores y una dotación de maniquíes robotizados, programados para “reaccionar ante los mismos estímulos” que los pacientes humanos.

Uno de los simuladores que más llama la atención por su plasticidad es la laparoscopia. Se trata de un ordenador con pantalla y mandos incoeporados, que permite a los estudiantes acometer intervenciones quirúrquicas virtuales, sin realizar ningún tipo de invasión.

A través de esta herramienta tecnológica, el practicante puede llevar a cabo pequeñas incisiones en un aparato digestivo sobreimpresionado en la pantalla. Los futuros médicos se foguean con este simulador y aprenden a realizar suturas o a mover el intestino sin provocar ningún daño en el paciente. Los alumnos expresan que las sensaciones que experimentan con este simulador no son las mismas que ante un enfermo, pero sostienen que es un simulación “muy real”. “Sirve para localizar los cortes e intervenir en el aparato digestivo mediante la profundidad de campo o la visión en tres dimensiones”.

Una primera fase del simulador es un sencilla prueba de identificación de los “puntos conflictivos” a intervenir, mientras que las etapas sucesivas se dedican a prácticas más enfocadas a la “responsabilidad” del alumno. “Deben hacer ligaduras, cortes, actuar ante hemorragias con lo que la operación se va complicando cada vez más”, subraya Martínez, quien detalla que es una aplicación informatica que se puede aplicar a otras disciplinas como la urología o la ginecología.

Junto a los simuladores, el centro médico virtual incorpora un moderno equipo médico en su clínica que lo equipara a cualquier firma privada del sector. A este despliegue técnológico se añade el “realismo” que aportan los muñecos habilitados para las clases prácticas de los alumnos. Son prototipos que reaccionan ante las decisiones adoptadas por los estudiantes y simulan el comportamiento de los seres humanos ante el dolor.

“Empeoran o mejoran, en función del tratamiento que le suministra el alumno, de manera que si actúan correctamente con el paciente virtual mejoran su salud, mientras que si no lo hace bien, no mejoran o incluso, empeoran“, relatan los responsables del proyecto.

Las prácticas que realizan los alumnos son grabadas por los profesores, que emplean las imágenes y sus notas para evaluar al estudiante. No en vano, los coordinadores del centro opinan que este método ayuda a los futuros médicos a “corregir sus errores” y a mejorar su técnica de cara a casos reales. “Les sirve para rectificar y perfeccionar sus diadiagnóstico“, destaca el responsable.

Entre las ventajas que ofrece este pionero sistema a los alumnos universitarios se encuentra la posibilidad de “entrenarse” con casos muy similares a la realidad y a través de los cuales pueden “afilar” sus diagnósticos. Los simuladores que se emplean en el centro innovador son versiones de última generación y permiten a los estudiantes “practicar casos muy proximos” a las situaciones que deberán enfrenarse en el futuro.

“En un hospital normal es más complicado que puedan practicar con pacientes reales, porque siempre requieren la supervisión de un profesor, mientras que en este centro virtual tienen un horario más flexible e invertir más tiempo sin miedo a dañar a un paciente“, apunta.

Otra de las apliaciones más significativas para los docentes es que se trata de simuladores “fácilmente” evuables para su tarea profesional. “Lo que valoramos es que el alumno sea apto o no apto, pero no ponemos una nota exacta porque nos int»eresa más que domine la práctica”, indica Martínez.

Los alumnos, por su parte, se muestran “encantados” con esta iniciativa novedosa porque piensan que les permite tener un conocimiento más práctico» de las especialidades.

“Están familiarizados con estas tecnologías como la laparoscopia, porque están continuamente trabajando con el ordenador en su hogar”. concluye Martínez.


Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: